de 1913:
cásate con policía,
que gana noventa pesos,
trabajando noche y día.”
Bienvenidos al Blog de Panamapoesia.com.
Hemos creado este blog para dar a conocer las últimas actualizaciones de panamapoesia.com; lo que estamos investigando y que pronto formará parte del contenido de este sitio. Además para seguir promoviendo la poesía panameña en Internet. Dedicado a todos los panameños y especialmente a la Profesora Alma Pérez y a todos los panameños en el extranjero.
“Cuando expire, mis cantares
nunca dejes de cantar:
mientras mis cantares cantes
siempre vivo me tendrás.”
Darío Herrera:
Darío del Carmen Herrera, nació en la ciudad de Panamá, el 18 de julio de 1870. Hijo de don Lino Clemente Herrera, natural de Vélez, Colombia y doña Juana de la Rosa, natural de Penonomé, Panamá. Se educo con gran esfuerzo siendo autodidacta.
Más información en: http://www.panamapoesia.com/pt64.php
Federico Escobar:
Su verdadero nombre es José del Carmen de los Dolores Escobar. Nació en la ciudad de Panamá, el 16 de Julio de 1861, en un hogar humilde, pero lleno de virtudes. Su madre, Manuela Escobar, muere cuando Federico frisaba los nueve años de edad. Huérfano de padres, pasó a la tutela de su tío José Manuel Escobar quien trató por todos los medios de proporcionarle los conocimientos necesarios para que pudiera defenderse en la vida. Debido a su condición humilde, no pudo asistir a los colegios privados que existían en su época, pero logró hacerse un nombre por su propio esfuerzo. Se dice, que los papeles que con mayor interés y aplicación leía, eran aquellos que tuviesen versos; pues, desde niño se inclinó a la exploración del campo florido de las musas.
Más información en: http://www.panamapoesia.com/pt65.php

por Federico Escobar
Lleva el pelo formado en dos nudos
sujetados con lindas peinetas,
y a la vez con enormes tembleques
do relucen blanquísimas perlas.
Coronada de muchos jazmines
el ambiente perfuma doquiera;
y un sombrero muy guapo de paja
se coloca sobre la cabeza.
Vedla: al hombro se cruza buen paño;
es limeño, con flecos de seda;
y una gruesa cadena de oro
con grandes escudos, al cuello le cuelga.
La camisa es de género fino
y formada con dos arandelas
(la camisa no cubre los brazos
ni los hombros de la panameña).
A su talle se ajusta las faldas
de clarín que se llaman pollera,
sujetadas con cuatro botones
que quizá muchos duros le cuesta.
Sus zapatos son finos, por cierto
son babuchas de pana o de seda...
Pero, aparte: no gasta en las ligas
porque el traje no exige las medias.
He aquí, pues, mis queridos lectores
el retrato de la panameña,
que en los días de alegres jolgorios
el Punto, aire alegre, muy bien zapatea.
por Darío Herrera
Tarde. En la arena con sordos rumores
tienden las olas sus crenchas de espuma;
húmeda brisa el ambiente perfuma
con salitrosos, sutiles olores.
Lento el ocaso sus ígneos colores
en una diáfana sombra defuma,
y sobre el agua, entre velos de bruma,
Héspero vierte sus blancos fulgores.
Crece la sombra. Su toque sonoro
dan las campanas al aire durmiente
brotan los astros cual lises de oro;
Y al extinguirse la luz vespertina,
entre las rojas pinturas de Oriente
muestra la luna su faz opalina.
Espero este esfuerzo sea del agrado de nuestros lectores, permita exaltar lo panameño y ayude ampliar el conocimiento de nuestra literatura, que es tan rica en todos sus géneros.
Francisco Palacios Coronel
Ricardo Fábrega
(1905-1973)
En esta noche callada,
que mi tormento ahoga,
quiero cantarte Taboga,
viendo tu luna plateada.
Taboga, tierra de las flores,
tú eres mi inspiración.
Por ti sentí una pasión
que me llenó de amores.
Taboga, eres tú tan bella
que no te puedo olvidar
bajo tu manto de estrellas
quiero vivir y soñar.
Más información en: http://www.panamapoesia.com/pt55.htm
EDUARDO MADURO
(1901-1966)
Nació el 26 de enero de 1901. Fueron sus padres don Salomón L. Maduro y doña Esther Lindo de Maduro, correspondiéndole a Eduardo ser el tercero de siete hijos.
El dos de junio de 1959 Maduro fue condecorado por S.E. el Licenciado Miguel de J. Moreno Jr., Ministro de Relaciones Exteriores, con la Orden de Vasco Núñez de Balboa en el grado de Comendador, por su obra literaria y principalmente por la letra de la "Marcha Panamá", que tuvo y aún tiene gran difusión dentro y fuera del país.
De 1949: En un acto sin precedentes, el ex presidente Enrique A. Jiménez acude a la Asamblea Nacional para rendir informe sobre su obra de gobierno y dar respuesta al cuestionamiento del Diputado Jorge Illueca.
De 1993: Victoria Figge, Presidenta de APEDE, señala que todas las cifras sobre el crecimiento económico en Panamá se estrellan frente al cuadro dramático que muestran “Las Villas de Miseria” en nuestro país.
De 1519: Vasco Núñez de Balboa y cuatro de sus seguidores son decapitados en la ciudad de ACLA y sus cabezas son exhibidas por varios días. Todo esto a raíz de una campaña sucia montada por sus adversarios, son apresados y condenados a muerte.
Ernesto J. Castillero menciona en su obra, Historia de Panamá: “Crimen horrendo fue este de que la historia acusa a Pedrarias Dávila, provocado más que por una razón de Estado, por los celos y la envidia del funesto Gobernador, de las glorias del afortunado Descubridor.”
Juan B. Sosa y Enrique J. Arce nos dicen en su obra, Compendio de historia de Panamá: “Pedrarias contempló la ejecución, oculto detrás de un tablado.” Como se ocultan los cobardes que utilizan la justicia para cometer injusticias. Y continuan diciendo: “Murió Balboa a los cuarenta y cuatro años de edad, cuando su prestigio, su juventud y las energías de su espíritu lo predestinaban a ser el ejecutor de las más grandes hazañas en el mar que había descubierto y que un año después Hernando de Magallanes bautizaba con el nombre de Mar Pacífico,”.
-1
El azul de la sangre emponzoñada:
el verde azul de las injurias
que espesa el verde frío
sanguinolento de los dólares,
era el color de aquellas horas
cuando el escarnio
colmó al fin la abulia de la oveja.
Entonces, de los ojos profundos de la muerte
un huracán de niños enfiló su vorágine
contra las opulentas estulticias,
reapareció la luz y se rajaron los muros del desprecio.
-2
Horas cuando el oprobio ardía
como un lagar de puños en fermento
ante las bayonetas
y los labios podridos del Procónsul
que al Canciller atonta y duerme con sus frases.
Pero no todos los patriotas soñaban
con murciélagos rubios
tintos de sangre popular y aterradores,
ni el clamor de la patria, en temerosas fugas
otra vez se perdía, como antaño y para siempre
en el tropel de las inciertas multitudes.
-3
Ante los opresores de todas las banderas
el pueblo se prepara
y cualquier gota puede en un segundo,
como un volcán de sorda furia,
derramar el furor irresistible
que hace años su impavidez destruye.
La explosión llega
con su rugir de toros y jaguares,
de pechos y colmillos:
un geranio de pólvora que el incipiente prócer
en clandestinidad cultiva con persistencia y rabia.
Al pueblo de Panamá en los primeros
días de enero de mil novecientos sesenta y cuatro.
Del libro: Poesía Selecta