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domingo, 19 de febrero de 2017

¡Ramón sí tiene quien le escriba!

Por Ricardo Arturo Ríos Torres 
                                                                               
                                         
Cuando un libro es bueno se basta a sí mismo                      
                                                                                        Sir Richard Brooks

Rosa María Britton me presentó a Ramón Fonseca Mora cuando me facilitó el manuscrito de su novela La danza de las mariposas. No tenía idea de quién era el autor solo me dijo es un amigo y quiere tu opinión. En ese momento escribía mis reseñas de críticas literarias en los periódicos locales.

La lectura me gustó, le hice más de dieciocho observaciones y cuando me entrevisté con Ramón, descubrí que era abogado y asistía a talleres de entusiastas jóvenes con ganas de narrar sus vivencias.

Le expuse mis críticas y él solo me miraba con expectación, al final me contestó que agradecía la anotación de sus errores y que inmediatamente haría las correcciones necesarias.

Me impresionó su humildad y del texto con más de ochocientas páginas quedó una novela que ganó el Premio Ricardo Miró en 1994 con 255 páginas.
La Danza de las mariposas irrumpía en el Panamá literario con un escritor de trascendencia nacional y pronto en otras latitudes. Así surge una amistad literaria.

La USMA procrea el Círculo de Lectura que nace de mi cátedra de Cultura Literaria. Ramón, Juan David Morgan, Ernesto Endara, Rosa María Britton, Pedro Ernesto Vargas, Javier Riba, Roberto Motta, Enrique Jaramillo Levi, Rose Marie Tapia y muchos otros nos apoyan, y el CLEC  se convierte en la principal plataforma de lanzamiento de los autores panameños e internacionales.

La creación literaria se dispara con narraciones significativas como La isla de las iguanas y otros relatos, La Ventana abierta, El desenterrador, Míster Politikus y el drama 4 mujeres vestidas de negro. Soñar con la ciudad (1998) es el segundo galardón en novela que gana Ramón Fonseca Mora en el Concurso Ricardo Miró.

Humberto López Cruz catedrático en la Universidad de Orlando en la Florida, poeta y ensayista, crítico literario y periodista cultural avala sus obras en diversas revistas de Estados Unidos y Puerto Rico y las incluye en sus libros sobre las letras panameñas.

Jorge Consuegra catedrático, escritor, crítico literario, periodista cultural colombiano promueve sus textos internacionalmente y logra que Alfaguara de Colombia compre los derechos de Ojitos de Ángel, que tenía Alfaguara de Panamá y lo hace el libro más vendido en su Suramérica con más de 75,000 ejemplares. Luego Alfaguara de España adquiere sus derechos y lo divulga en la península ibérica. Ramón Fonseca Mora se gana con su talento la trascendencia literaria en el mundo hispánico.

Ojitos de Ángel es leído su manuscrito por mis estudiantes de la Cátedra de Cultura Literaria de la USMA y del Círculo de Lectura, aprueban el texto y Ramón gana un concurso internacional en Colombia de literatura para jóvenes. La composición literaria es llevada al teatro en Colombia y Panamá.

Ramón patrocina los concursos literarios, en especial los de Enrique Jaramillo Levi y respalda la revista MAGA. Ayuda a escritores noveles en sus publicaciones. Organiza con la Fundación Ojitos de Ángel un seminario taller para los que desean conocer las técnicas literarias y de allí surgen dos nuevos escritores panameños.

Ramón presenta algunas de sus obras literarias en Costa Rica y Argentina.  El Círculo estudiantil Camilo Torres de la Universidad de Panamá es el eje de su activa militancia contra la dictadura militar de Torrijos, Paredes y Noriega. Conoce a Héctor Gallegos y con él visita a los Bókotas en la Serranía del Tabasará, y de sus tradiciones nace el Jujunal, el mono gigante protagonista de su novela La Ventana Abierta.  Ramón es incansable en la lucha por conocer la verdad del asesinato de su amigo Héctor Gallegos.

Una distinguida columnista en su diatriba política contra Ramón Fonseca Mora lo califica de “pseudoescritor”, la expresión es desafortunada y producto de su antipatía personal, le resta credibilidad como promotora literaria.

Los lectores son los mejores jueces de un escritor, ellos son los que hacen de un libro un clásico, y Ramón Fonseca Mora sí tiene quien le escriba y rinda testimonio de su trascendencia como escritor.
Nota.  Recomiendo mis libros Musas del Centenario y Memoria de mis memorias para ampliar información sobre el haber bibliográfico de Ramón Fonseca Mora. Los libros de Humberto López Cruz están en la Biblioteca Nacional.

Panamá, 15 de febrero de 2017.


miércoles, 1 de febrero de 2017

¿Quiénes somos?

¿Quiénes somos?

Por Ricardo Arturo Ríos Torres

La nación es la comunidad con afinidades emocionales, culturales espirituales y una identidad singular.

El devenir de Panamá como nación lo inicia en el Siglo XVI.

Somos la hija natural de un parto difícil, doloroso y traumático. Las aves de rapiña nos violan físicamente, pero conservamos la virginidad del alma.

Somos una nación aluvional y laberíntica.

Somos heterogéneos, de múltiples herencias, la diferencia nos caracteriza.

Somos muchos rostros en uno.

Somos una nación multicolor, pluricultural.

Somos el hermoso mestizaje de un activo proceso de interfecundación colectiva.

Somos la raza cósmica de José Vasconcelos.

Somos una esponja que recibe las aguas bautismales de diversas latitudes, aquí se licúan y surge una personalidad sumativa, con identidad propia: La nación panameña.  De todo lo sucedido aquí queda la huella ontológica. El proceso creativo es permanente.

Somos tolerantes, receptivos a las innovaciones, somos cosmopolitas.

Somos una nación cinética, aquí el cambio es cotidiano. El ser nacional se construye día a día con trabajo responsable, el talento, sacrificios y anhelos de los que edifican la patria común.

La conciencia de pertenencia hace posible la épica de la Soberanía y orienta a la juventud en la saga nacionalista que elimina el enclave colonial.

El pasado es algo vivo para los panameños, siempre presente; es el sitio donde están los aciertos y errores. Lope de Vega en 1613 publica La Dama Boba e introduce con ironía y humor el estribillo oral Viene de PANAMÁ.
El primer perfil del panameño surge en el Siglo XVII:

Somos diferentes a los criollos de Tierra Firme, vestimos con trancelín en el sombrero, cadenita de oro al cuello, la daga en banda colgando, de fácil vocablo, enfadosos y mal criados. Agrego con dientes de oro.

Somos el país espejo con arquetipos como José Domingo Espinar, Tomás Herrera y Eusebio A. Morales.

Somos hijos del conflicto de intereses mundiales como los Panama Papers. Somos seres paradójicos, de dualidades. El acontecer panameño es el aprendizaje del infortunio, nada debe avergonzarnos ni excluir, superamos el dolor y el odio al cicatrizar las heridas con nuevas esperanzas.

Somos de radicales extremos con decisiones instantáneas, del culto a lo inmediato, impulsivos; nada nos sujeta, ningún patrón o modelo.

Somos peculiares al resolver las penurias ante la crisis permanente que nos agobia. El estilo de vida se da al adaptarse a cualquier circunstancia, en tiempos de Noriega cerraron los bancos y sobrevivimos con astucia.

Somos efímeros, sin el sentido institucional. La improvisación es lo habitual. La hora panameña nos hace llegar tarde, todo lo dejamos para última hora.

Somos irresponsables al ignorar que el tiempo es oro.

El juega vivo, herencia colonial y perfeccionada aquí, nos lleva a buscar lo fácil, al nunca acatar las leyes y burlarse del orden establecido; nos valemos del amiguismo y la influencia.

La ganancia especulativa sin pudor es la norma como los negociados de Odebrecht y el saqueo de los fondos públicos con contratos leoninos, el gobierno de Martinelli es el ejemplo más reciente.

Somos del montón, pasamos agachados ante cualquier problema. La mediocridad al hacer lo mínimo, es el modelo a seguir.

Somos adictos a la filosofía del azar, la lotería es nuestro Dorado. Sálvese quien pueda es la consigna.

Somos fiesteros con, cualquier excusa celebramos una rumba. El eterno carnaval con imágenes burlescas y mascaradas que lo disfrazan todo es la conducta de la mayoría.

Gaspar Octavio Hernández, lo expresa así: Nos ridiculizamos mutuamente. Nos devoramos a dentelladas como fieras enemigas. Nos destrozamos en justas inútiles y risibles. Entre nosotros impera un estado de inercia, mucha intolerancia y prevalece un ambiente deletéreo. Desdeñamos lo propio y aplaudimos lo que procede del exterior. Somos un país donde la farsa, la adulación y la ruin astucia impera.

Somos solidarios, desprendidos y generosos.  Ayudamos cualquier causa.

Somos hospitalarios, el extranjero se siente en casa.

El alma nacional con lírica y música canta:

Panamá es el arrojo del conquistador,
el mutismo del aborigen,
la sutil ironía del negro colonial,
la sed de lejanía del oriental
y los sueños del mestizo por hacer realidad
la patria de los afectos.

Recomiendo para más información la lectura de Los Rostros del Tiempo.

Panamá, enero 2017.


domingo, 15 de enero de 2017

El Maese Pedro en Panamá


Por Sir Richard Brooks

     Cervantes es un extraordinario pintor de caracteres, uno de ellos, es Ginés de Pasamonte o el Maese Pedro o Ginesillo de Paradilla. Ginés o Pedro es, sin duda, el mentor del Panamá político.
      Don Ginés tiene un protagonismo especial en la aventura de los galeotes, en el episodio del Maese Pedro, el Mono adivino y en el robo a Sancho, de su asno, en la Sierra Morena.
       Pedro de buen parecer, atrevido en el hablar y actuar, conocido por el oficio de farsante, pícaro, embustero y ladrón, (cualquier parecido con los políticos panameños no es coincidencia ni casualidad), es*** el típico personaje de las mil máscaras o el malabarista de los acuerdos, sin honor, como el de los diputados y directivos del Panamá político.

       El Ginesillo tiene pico de oro, hábil manipulador de la palabra, supera la retórica de los sofistas y a los embaucadores de todas las épocas.  Y como los políticos es malagradecido, sobre todo, después de electos repudian sus compromisos, como ocurre en Panamá, por eso Don Quijote nos reitera el hacer bien a villano es echar agua en el mar.

       El titiritero de Don Ginés es el clásico pelafustán, algunos cervantistas consideran que Cervantes hace referencia a Jerónimo de Pasamonte quien participa con él, en la famosa batalla de Lepanto. Jerónimo también es escritor, se le apunta como uno de los autores del Quijote apócrifo.

       Don Ginés o Pedro es experto en mimetizarse, *** es hábil jugador de manos o sea un ladrón de primera (como los que roban millones en Panamá). Habla más que seis y bebe más que doce. Don Ginés maneja con destreza las marionetas o figuras de artificio, es un tarambana. No hay actor que lo supere (solo los políticos de Panamá). Ginesillo me hace pensar, en conocidos titiriteros del patio de cuyos nombres no quiero acordarme pero que usted, fácilmente, reconoce en el país de los bellacos, como los calificó el poeta y periodista Gaspar Octavio Hernández.

      Cervantes, nunca imaginó, que uno de sus personajes de Don Quijote de la Mancha, encarnara a la perfección en el país del canal, el istmo que Cristóbal Colón llamó el Auristán, la tierra del dinero fácil.

      ***El Panamá político representa a la perfección, la eterna comedia de los farsantes, como el conocido episodio quijotesco de Las cortes de la muerte.

      Lo cierto es que*** la monumental obra de “Don Quijote de la Mancha” ha sido silenciada por los corruptos que ejercen el poder en distintas latitudes, los que atentan contra la libertad, los que imponen sus prejuicios, los que someten a la mujer a sus caprichos, los desleales, los apegados a la tradición y al dogmatismo de la cultura establecida, los inquisidores de todo tipo, los académicos y eruditos, los que desde el sistema escolar imponen su lectura sin motivación, los intolerantes, los políticos que ofenden a la ciudadanía con sus imposturas y vulgaridades. Todos ellos temen una lectura crítica, creativa y amena del Caballero de la Triste Figura pues saben que
su drama y sentencias tienen plena actualidad.

      Don Quijote y Sancho hacen de la amistad un elogio, un asunto de honor, los dos
se complementan, uno con la sabiduría del intelecto y el otro con el saber llano, popular sin afectaciones.

     ***Otro ejemplo, extraordinario, es cuando Sancho asume la gobernación de la ínsula Barataria, administra justicia sin la ley del encaje que le da impunidad e inmunidad a los poderosos, allí Sancho cierra las casas de juego (casinos), prohíbe la música vulgar (reguetones), establece la ley del salario mínimo,  el alguacil de pobres (defensor del pueblo), regula los precios de los calzados, limpia la gobernación  de todo género de inmundicias, favorece a los campesinos y virtuosos, y sobre todo gobierna con honestidad. Y al renunciar lo hace con dignidad, sale más pobre, sin fortuna alguna, contrario de otros que salen ricos. Sancho gobernó sin ambición ni soberbia.

     Y el caso del Maese Pedro es la ironía más sutil contra los políticos, contra el Duque de Lerma que entró pobre a gobernar a España y salió millonario.

     Recomiendo la lectura de La magia del Quijote de Ricardo Arturo Ríos Torres e Isolda De León, para ampliar información sobre el Maese Pedro o Ginesillo, pueden adquirirla en Ribasmith y la Cultural Panameña,  corran antes que los inquisidores del patio la quemen.

      Mis obras La calle del espanto, La bitácora de la fantasía y Éxtasis pronto estarán también en el Índex.
      Recomiendo la 2ª.ed. corregida y aumentada de “La bitácora de la fantasía” con las nuevas aventuras de Alonso Quijano con  Richard Brooks, son las andanzas de dos locos cuerdos por el mundo contemporáneo, se van a divertir.               
       .
*El autor es un loco cuerdo que se cree escritor.


Recomiendo la lectura de La magia del Quijote de Ricardo A. Ríos Torres e Isolda De León.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Roberto Luzcando

(1939)

Roberto Luzcando. Foto: INAC
Nació en la Ciudad de Panamá, el 29 de abril de 1939. Licenciado en Filosofía, Letras y Educación por la Universidad de Panamá en 1965, y  Profesor de Lengua y Literatura por la universidad de Panamá en 1966. Además es poeta, narrador y crítico literario.

Se ha desempeñado como Profesor de Lengua y Literatura Española desde 1966 en la Universidad de Panamá y en la Universidad Santa María La Antigua, además de colegios particulares y privados de diferentes ciudades del país. También se ha desempeñado como Profesor de inglés, francés y latín.

Laboró en el Ministerio de Educación como Oficial de Relaciones Públicas y luego Director del mismo departamento. FueProgramador de Planes de Lengua y Literatura, además de evaluador de textos en dicho ministerio. También se ha desempeñado como Director de la Revista Nacional de Cultura.

Ha ganado el Premio Ricardo Miró, máximo galardón a las letras panameñas, en múltiples ocasiones, con sus obras: El poeta y su sangre (1957); El nuevo movimiento poético de Panamá (1959); Tristán Solarte, representación panameña en la novela y la poesía (1960); Para ir con el viento(1968); Los poemas del alfabeto (1989). También ganó el Premio Literario del Club de Leones con su libro Sonetos a la madre (1957), el Premio León A. Soto con su obra La voz bajo la hierba (1981), el Premio Revista Lotería con el libro Doble elegía (1986) y en el 2011, obtiene el tercer lugar en el Concurso de Poesía Municipal León A. Soto, con su obra Motín contra el Olvido.

A nivel internacional, ganó el Premio Pablo Neruda, en Guayaquil, Ecuador, con su libro Persecución de la palabra (1983). En Sevilla, España, ganó elPremio Vicente Aleixandre, con su obra Sonetos son (1991). Premio de la Sociedad de Festejos y Cultura, Asturias, España, con su obra El reo(cuento, 1994).

En el 2013, fue condecorado por el Gobierno Nacional con la Orden Vasco Núñez de Balboa, en el Grado de Gran Oficial, por sus relevantes méritos. Esta es la más alta condecoración que otorga el Gobierno Panameño al esfuerzo intelectual.

Más información en:  http://www.panamapoesia.com/pt96.php


sábado, 9 de enero de 2016

Audios de la conversación entre el Presidente Chiari y el Presidente Joh...





Audios de la conversación entre el Presidente Chiari y el Presidente Johnson el 10 de enero de 1964.

LA ESTRELLA DE PANAMÁ, revela por primera vez las llamadas confidenciales del Presidente de EEUU Lyndon B. Johnson a Roberto F. Chiari, quien con temple de acero planteó las exigencias de Panamá.

lunes, 22 de junio de 2015

Rosa Elvira Álvarez

Rosa Elvira Álvarez


(1915-1997)

Rosa Elvira ÁlvarezNació en David, provincia de Chiriquí, el 16 de febrero de 1915. Fueron sus padres Andrés Agustín Álvarez Gallegos y la educadora Evelia Anguizola.

Realizó estudios elementales en el Colegio La Inmaculada Concepción, de la ciudad de Panamá. Luego se trasladó a San Francisco, Estados Unidos, donde continuó estudios secundarios y universitarios. En esta ciudad se graduó deArte Dramático.

Contrajo matrimonio, en los Estados Unidos, con el mexicano Tomás González, de cuya unión nacen dos hijos:Tomás y Rosa Elvira. Su casa en California era llamada “El Valle de La Luna” en honor a su querido Chiriquí, y era considerada una antesala de la cultura hispanoamericana, donde se reunían artista, escritores y poetas.

En la literatura, sus primeros versos aparecen en periódicos y revistas, hasta que en 1942, vio la luz su primera creación literaria Nostalgia, el titulo nos da una idea de su contenido, caracterizado por un tono nostálgico, especialmente por su patria chica, Chiriquí. Después de un largo silencio, publica su segundo libro, en 1968, titulado El Alba perdurable. El siguiente año publica su tercera obra, Romance de la montuna. Y finalmente, en 1970, publica 7 Sonetos al Escorial. Sus obras completas aparecen bajo el titulo El Alba perdurable, en 1977, edición del Instituto Nacional de Cultura.

Por su destacada labor literaria, recibió una condecoración del senado de los Estados Unidos y le fue erigida una estatua en su casa. Fue Vicecónsul ad honoren de Panamá ante la ciudad de Los Ángeles y Secretaria, desde su fundación, delTeatro de Cámara de Hollywood.

Con motivo de los sucesos del 9 de enero de 1964, escribió en LA OPINION de Los Ángeles, California, un artículo que traducía el justo resentimiento de los panameños hacia los Estados Unidos, por la infame agresión “… Que un país sea pequeño, no quiere decir que no pueda representar la verdad en su enorme grandeza. Esa verdad es que los Estados Unidos ha sido injusto con Panamá…”

Rodrigo Miró, en su obra Teoría de la patria, nos dice: “Rosa Elvira Álvarez trae a la poesía panameña una voz nueva y personal. Sus poemas traducen un temperamento complejo, donde mística y erotismo conviven en extraña hermandad. Y son expresión del destierro, nostálgico suspirar por el verdor soleado de la patria ausente. Allí su anhelar y su desesperar; allí todas las luces y las sombras del trópico, de ese trópico que gobierna sus ansias cada vez que el frío invierno del norte pone su nota blanca sobre las cosas. Particularmente dotada para el manejo del verso octosílabo, es la primera poetisa panameña en cuya obra el romance desempeña papel importante, y, muy posiblemente, la que primero los escribe”.

Rosa Elvira Álvarez falleció el 14 de febrero de 1997, en el hogar de su hijo Tomás, en Miami, Florida, próxima a cumplir 82 años de edad. El 22 de marzo de 1997, en presencia de sus cenizas, la comunidad chiricana le rindió un homenaje póstumo en la Catedral de San José de David.

Más información en:
http://www.panamapoesia.com/pt87.php

lunes, 20 de abril de 2015

Moravia Ochoa López

Moravia Ochoa López


(1939)

Moravia Ochoa López
Nació en la ciudad de Panamá en 1939. Realizó sus estudios primarios en la Escuela República de México. Luego, cursó estudios en el Liceo de Señoritas, graduándose más tarde en el Instituto Nacional. Educadora, Licenciada en Filosofía y Letras. Desde muy pequeña manifestó su vocación por la poesía. Pertenece al grupo Gaspar Octavio Hernández desde su fundación.

En 1958 ganó el primer premio del Concurso Literario Ricardo Miró, sección poesía, con su obra Las Raíces Primordiales; en 1960 gana el primer premio del mismo concurso, sección cuento, con su obra Yesca. Y en 1964, recibe mención honorífica del Concurso Literario Ricardo Miró, sección cuento, por su obra El espejo.

Fue Agregada Cultural en Cuba. Por muchos años ha estado vinculada a la Dirección Nacional de Cultura tocándole, entre otras funciones, dirigir “Itinerario”, revista oficial de la institución.

En 2012, ganó el primer premio en la Sección Poesía, en el XXXII Certamen Nacional de Arte del Trabajo 2012, del Concurso Nacional Premios IPEL, auspiciado por el Instituto Panameño de Estudios Laborales, IPEL, del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral.

Moravia Ochoa, aparece en diversas antologías poéticas. Cuentos y poemas suyos han sido traducido al inglés, polaco y otras lenguas.



lunes, 23 de febrero de 2015

César Young Núñez - La poesía jocosa, divertida

César Young Núñez


(1934)

César Young Núñez - Fotografía de Silvia GrunhutNacido en la ciudad de Panamá, el 24 de abril de 1934. Bachiller del Colegio de La Salle (1952). Licenciado en Filosofía y Letras con especialización en Español por la Universidad de Panamá. Catedrático universitario, poeta, narrador y columnista.

Desde temprana edad muestra su afición por la poesía, colaborando con los diarios locales y en revistas nacionales y extranjeras. Ejerció el periodismo literario como corresponsal en Panamá de la revista Mexicana de poesía Pájaro Cascabel y en 1971, junto con sus compañeros generacionales, participó en la publicación del cuaderno de poesía Sie7eYoung Núñez es reconocido por sus recitales, individuales y de grupo.

Colaborador del Diario La Prensa en la década de 1980, con sus columnas Las gafas de Groucho Marx y el Viaje submarino en veinte lenguas, firmadas por Julio Viernes. Después su hábil pluma pasa a la revista Ellas de La Prensa, donde durante casi 25 años aparece su columna Cartas a Julio Viernes, que luego se traslada al suplemento dominical Mosaico.

Refiriéndose a Young Núñez, Rodrigo Miró nos dice en su obra, Itinerario de la Poesía en Panamá: “De ascendencia china, lo que parece explicar cierta buída lucidez que le caracteriza, es dueño asimismo de una vena de humor no frecuente en nuestras letras. Admirador de Nicanor Parra, practica el antipoema y la literatura del absurdo”. Y podemos agregar, que al leer a Young Núñez estamos frente a la poesía jocosa, a los versos que nos sacan una sonrisa y hasta nos arrancan una carcajada.

Obtuvo una mención honorífica en el Concurso Literario Ricardo Miró de 1962, con el libro inédito Del otro lado del viento. Segunda mención honorifica del Concurso Literario Ricardo Miró de 1965, con su obra Poemas de rutinaPremio Universidad (1972-1973), con la obra Instrucciones para ángeles. En el año 2002 se le concede el Premio Nacional de Poesía Ricardo J. Bermúdez, por su aporte original a la poesía panameña. En el 2014, como reconocimiento a su trayectoria poética, es distinguido con La Condecoración Rogelio SinánYoung Núñez ha sido incluido en varias antologías sobre poesía panameña e hispanoamericana.

Más información en:
http://www.panamapoesia.com/pt86.php

miércoles, 7 de mayo de 2014

Promoción 1980 del Colegio Javier, Discurso de despedida.

Palabras pronunciadas por el joven graduando Juan Carlos Varela, Presidente de la República de Panamá 2014-2019, en la graduación del Colegio Javier en el año 1980.



Para mi es un honor dirigirles estas palabras a nombre propio y de mis compañeros, en este momento en el que recibimos el preciado diploma que certifica la culminación de nuestros estudios secundarios. Ahora cuando la emoción se apodera de nuestros cuerpos, pasan por nuestras mentes recuerdos gratos de lo que fue nuestra vida colegial, recuerdos de los momentos tristes y felices que compartimos juntos con padres, profesores y maestros en la que un día fue nuestro segundo hogar.

Recordamos con nostalgia: Nuestras primeras amistades. Nuestra graduación de sexto grado. Recordamos aquella primaria, aquel silencioso edificio que vio con el pasar de los años, como aquel niño travieso se iba convirtiendo en un joven responsable. Nos vienen a la mente aquellos inolvidables años de secundaria, donde trabajábamos junto a nuestros profesores por nuestra educación; nuestra partida al servicio social, y este inolvidable último año en un curso donde reinó el compañerismo y la camaradería. Pero todos estos recuerdos; toda esta nostalgia, se convierten en alegría al saber que hemos culminado satisfactoriamente nuestros estudios, al saber que saldremos a la vida con una preparación tanto académica como social muy difícil de superar; es ahora cuando nos damos cuenta lo mucho que valieron las horas de estudio y de trabajo. Hoy, culmina esta primera etapa de nuestra educación; no nos queda más que agradecer a esta grandiosa familia javeriana.

A ustedes profesores, que trabajaron constantemente durante tantos años, día tras día para darnos una educación de la cual nos sentimos orgullosos; sabemos que lo único que ustedes buscaban era brindarnos la mejor educación posible, nadie más que nosotros les podemos decir que cumplieron con su objetivo, que cumplieron su tarea. Nunca los podremos olvidar, pues gracias a ustedes, a sus horas de trabajo y de estudio, es que hoy podremos recibir este diploma.

En lo más profundo de nuestros corazones guardamos su ejemplo de profesores, de consejeros y de amigos para que nos sirva en nuestra futura vida. Gracias a ustedes, Jesuitas; quienes nos inculcaron con fuertes raíces la doctrina cristiana; quienes son criticados hoy día de revolucionarios por aquellas personas que se sienten afectadas por las voces de justicia y de libertad de la noble doctrina cristiana. Ustedes, que nos enseñaron que la vida no era sólo el dinero, que abandonan sus hogares, sus familias, sus amigos, su patria pues creen en la juventud, sepan, que no los defraudaremos y serán las actuaciones de esta juventud la recompensa a tantos años de trabajo y de sacrificio.

Por Ustedes Jesuitas se inició en este colegio el servicio social; al cual le debemos mucho, fue este servicio el que nos enseñó a interpretar la vida tal como es; fue el que nos hizo superar nuestro egoísmo; fue en donde nos dimos cuenta que aquel hombre, aquel campesino, no es ningún vago, sino un hombre trabajador al cual nunca se le ha dado oportunidad de superarse; es un hombre pobre pero mucho más rico que nosotros en espíritu, es aquel hombre que comparte lo que tiene, mientras nosotros rechazamos de dar lo que nos sobra. Fue este servicio social el que nos hizo superar las divisiones que por diferencias económicas y sociales se habían fomentado entre nosotros; así, nos convertimos en un grupo unido donde la verdad se sabía que era una amistad.

Ahora, salimos a la vida consciente de que no podemos ser felices mientras aquel campesino y muchos otros hombres en nuestra patria y en el mundo entero, no tienen el derecho a una educación, a una alimentación adecuada, no tienen ni siquiera el derecho a vivir. Poner nuestra capacidad al servicio de los demás. Luchar por la justicia y la libertad. Estos son los principios y los ideales cristianos que llevaremos con nosotros hasta el fin de nuestras vidas.

Gracias Familia Javeriana, gracias conductores, profesores, secretarias, padres, gracias al Colegio Javier por estos momentos felices que vivimos en tus aulas, ha llegado la hora de despedirnos y abandonamos este colegio, abandonamos nuestro Colegio, abandonamos nuestra Alma Mater. Pero les prometemos llevar siempre adelante ese espíritu de Javeriano, que nos formaron. Este espíritu de amor, de sacrificio, de servicio, servicio a Dios, y a la Patria todos llevamos un difícil compromiso como Javerianos, y es: forjar la paz donde haya violencia, imponer el amor donde exista el odio, y luchar por la justicia donde reinen las injusticias. Como Javeriano no podremos callar ni pasar indiferentes ante el sufrimiento de tantos hombres.

En estos momentos, nos despedimos de este edificio, de este Colegio, pues no seremos más sus alumnos regulares, pero jamás, nos despediremos de este espíritu de Javeriano que llevamos toda la vida en nuestros corazones. Sólo te pido Señor, que nuestras voces de denuncia y de protesta no sean calladas por los intereses ajenos a tu voluntad. Adiós Alma Mater, adiós Colegio Javier. Te estamos eternamente agradecidos pues no hiciste de nosotros una máquina sin sentimientos ni conciencia. Gracia pues porque hiciste de nosotros hombres de verdad dispuestos a luchar por un mundo mejor.

Ha llegado la hora de partir; este grupo de jóvenes, de graduandos se dividirá; cada uno tomará diversos caminos, pero diversos caminos que nos llegará a un solo destino. Aunque separados físicamente estaremos siempre unidos en la lucha por la construcción de una Patria más justa, de una Patria más libre, y de una Patria más cristiana. Muchas gracias.

domingo, 9 de junio de 2013

Un día como hoy 9 de junio de 1971

El Sacerdote Jesús Héctor Gallego, misionero que lucha por la redención de los campesinos de Veraguas, después de sucesivos actos de provocación, es secuestrado y desaparece de forma misteriosa, sin dejar rastro alguno. El régimen militar lo consideraba una amenaza, por sus actividades cooperativas desarrolladas en Santa Fe de Veraguas.


El asesinato del sacerdote católico y líder de la cooperativa campesina, significó para el  régimen Militar enfrentar manifestaciones de rechazo multitudinario, en un momento en que ya finalizaba su campaña de intimidación y asesinatos.

Reproducimos el informe de la comisión de la verdad

Jesús Héctor Gallego Herrera. CV-DO 3 5-01
Desaparecido. Santa Fe, provincia de Veraguas, 9 de junio de 1971.

Rostro de la víctima
Héctor Gallego tenía 33 años de edad, de nacionalidad colombiana. Era sacerdote católico, responsable de la Iglesia de Santa Fe, Veraguas.

Los hechos
El padre Héctor Gallego fue obligado por dos sujetos a que se montara en un jeep con capota blanca, la noche del 9 de junio de 1971, según lo declaran los testigos Jacinto Peña y Clotilde Toribio de Peña en las sumarias del caso.

Dos hombres se presentaron a la residencia de Jacinto Peña Abrego, ubicada en la población de Santa Fe, en la provincia de Veraguas preguntando por el padre Gallego. El Padre contestó el llamado, lo que despertó a los esposos Peña.

Según (testigo), él no pudo distinguir los rostros de las personas que llegaron, porque se quedó dentro de la casa, mientras Gallego conversaba con esas personas. Pero sí escuchó que le decían al Padre que debía acompañarlos al cuartel por orden superior. "El Padre se negó en un principio, pero al decirle alga en voz baja, el Padre accedió y volvió al interior de la casa a vestirse... le pidió (al testigo) que se callara y se fue siempre con los mismos".

Tanto Jacinto como Clotilde vieron cómo el Padre caminaba entre los dos hombres que lo llevaban y escucharon un chillido del Padre; salieron para verlo, pero los hombres se montaron con él en el jeep de capota blanca y salieron rápidamente del lugar. A partir de ese momento, no supieron más de él.

Varios testimonios de personas de Santa Fe involucran a los miembros de la Guardia Nacional, Melbourne Walker, Eugenio Magallón y Oscar Agrazal, ya que efectuaron viajes al lugar preguntando por el padre Gallego, en los días anteriores a su desaparición.

Actividad judicial
Las investigaciones del caso las inicia, de oficio, la Procuraduría General de la República, que comisiona al Fiscal Segundo del Circuito de Veraguas para continuarlas, y las reasume nuevamente la Procuraduría, que posteriormente las remite a la Fiscalía Primera Superior del Segundo Distrito Judicial, que solicita se dicte Auto de sobreseimiento provisional, de carácter impersonal. La solicitud es acogida por el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial mediante Auto de fecha 26 de junio de 1973.

El 23 de enero de 1990, la Iglesia Católica solicita la reapertura de las sumarias y el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial la acoge. A partir de esta reapertura el 3 de enero de 1991, la Fiscalía Especial solicita se abra causa criminal contra Nivaldo Madriñán Aponte, Melbourne Constantino Walker Nevans, Eugenio Nelson Magallón Romero y Oscar Alberto Agrazal Jiménez, miembros del S-2 y G-2, solicitud que es acogida por el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial, mediante Auto de 5 de abril de 1991.

Los señores Melbourne Constantino Walker Nevans, Eugenio Nelson Magallón Romero (juzgado en ausencia) y Nivaldo Madriñán Aponte, son juzgados en conciencia y condenados a quince años de prisión cada uno, en calidad de cómplices primarios. Se les aplicó, además, la pena accesoria de inhabilitación para ejercer funciones públicas, también por el término de 15 años, una vez cumplida la pena principal.

El señor Oscar Alberto Agrazal Jiménez es juzgado en derecho y absuelto de toda responsabilidad. Se presentó una apelación contra la sentencia de condena emitida por el Tribunal, la cual fue negada. El día 29 de noviembre de 1994, la Corte Suprema, Sala de lo Penal, confirma la pena de 15 años de prisión emitida por el Tribunal Superior del Segundo Distrito Judicial.

Actualmente, el señor Eugenio Nelson Magallón permanece prófugo de la justicia, mientras que los señores Walker y Madriñán cumplen su condena mediante depósito domiciliario por problemas de salud.

Foto: Archivo del Panamá América

La Comisión de la Verdad considera:
  1. Hay suficientes elementos de convicción para concluir que Jesús Héctor Gallego Herrera fue detenido por la Guardia Nacional y desaparecido mientras se encontraba bajo custodia de ese cuerpo armado.
  2. Por lo tanto, puede concluirse que se cometió contra él la violación de su derecho a la vida, consagrado en el artículo 19 de la Constitución de 1946, en el artículo 1 de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre y en el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y se violó igualmente el principio de la firma de buena fe de los convenios y tratados, el artículo 4, sobre derecho a la vida, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, suscrita, aunque no ratificada, por la República de Panamá.

Foto: Archivo del Panamá América


martes, 8 de enero de 2013

El Desenterrador, Por Ricardo Arturo Ríos Torres


    La historia se hace personaje literario cuando ese acontecer trasciende su localidad y se universaliza.

    Ramón Fonseca Mora, enfrenta con osadía quijotesca, tanto los trágicos sucesos del 9 de enero de 1964 como la violencia institucional promovida por la dictadura militar de Torrijos, Paredes y Noriega. Asimismo, abre las puertas del Infierno al abordar la alucinante y morbosa experiencia de una secta de asesinos en la búsqueda afanosa de la energía vital del alma.

Creación literaria barroca o posmodernista.

    Si la temática de El Desenterrador es explosiva, controversial, polémica y sin concesiones conceptuales, también lo es la propuesta literaria de una novela que rompe paradigmas.

    Con estilo singular, Ramón Fonseca Mora,  inicia sutilmente el electrizante texto, al ofrecernos desde el principio las claves de la trama central de una composición literaria excepcional. Son las pistas de un entramado excitante y novedoso.

    La estructura multitemática con puntuales conjuntos narrativos, atrapa al lector y lo agobia con una carga emocional que lo hace sufrir, llorar, reír, rechazar, identificarse, amar y odiar todo lo que ocurre. Fonseca Mora  es hábil al entrecruzar, con creciente suspenso y con el uso de los tiempos simultáneos todas las pasiones humanas. Siempre hay un contrapunto, matices de un modo de ser pleno de ambigüedades como de metas definidas. Eso hace de El Desenterrador una novela diferente e interesante. El Desenterrador es un coro polifónico con  múltiples voces narrativas, Bill, Soledad, Jorge, Anabella, Miguel y sobre todo Urbano,  expresan sus ambivalencias, temores y sentimientos. Ellos rompen la típica monotonía y secuencia lineal de otras narraciones que nos abruman con su inmovilismo literario.

    El Desenterrador  es otra cosa, aquí todo es un enigmático rompecabezas de sorpresas,  el lector  como protagonista coloca, desde su perspectiva, las piezas esenciales hasta encontrar el eje subyacente de una extraordinario drama existencial. Otro detalle de relieve, en el diseño literario, es el estilo dialogado que le da  a la lectura una dinámica original, sustentada por descripciones puntuales de ambientes y protagonistas, que permiten al lector participar en la trama, al asumir un rol principal. Otro valor sustancial es que la narración tiene detalles poéticos con metáforas significativas, eso le da musicalidad a la prosa.

    El Desenterrador exige una lectura con horizontes abiertos, una actitud libre de prejuicios, es una obra para lectores con imaginación.

Temática como un tsunami.

       Nos atrevimos a atravesar la frontera prohibida y desafiar
      a todos los que consideraban un gigante imposible de vencer.

    Ramón Fonseca Mora, como ola huracanada, remueve el subsuelo del alma humana, nada es igual después de la lectura del Desenterrador.

    Narra los trágicos acontecimientos del 9 de enero de 1964 desde ópticas distintas. La marcha de los estudiantes del “Nido de Águilas” hasta los incidentes con los “zonians” en la Escuela de Balboa es emocionante, nos hace sentir la serenidad, valentía y determinación de una juventud heroica. También nos mete en la piel de esa población colonialista que siente como suyo ese territorio canalero, son dos fuerzas antagónicas que chocan con vehemencia. Bill es la voz de la arrogancia imperial. Vivimos esos momentos de caos, destrucción y muerte, de angustia e impotencia ante la agresión del Coloso del Norte, nos duele el constante “plin, plin” de las balas asesinas.

                            *************

       El diablo  visitó a Panamá hace treinta años, en una
      tempestad de dolor y muerte que arrebató a muchos
     su niñez, su juventud.

    Otra de las historias paralelas, es  “la desaparición” de las víctimas de la dictadura militar que ensombreció este país por más de veinte años. Esos crímenes todavía están silenciados por un muro de tinieblas y perversidad de un ente judicial corrupto.

    Ramón Fonseca Mora confronta con  valor el caso particular de “Menéndez” (Heliodoro Portugal), en esa muerte hubo violencia, tortura, sadismo y maldad… es la constante búsqueda de muchos otros como Floyd Britton, Héctor Gallegos y  Rita Ward. Los dolores del pasado son todavía profundos…

¿Quiénes están furiosos con El Desenterrador?

    Los que desean silenciar la gesta heroica de la juventud panameña en la recuperación de nuestra plena jurisdicción en el área canalera, los que hacen los grandes negocios con las tierras revertidas, los que se opusieron a esa lucha generacional iniciada desde el mismo día en que se firmó el Tratado Hay-Bunau Varilla, el 18 de noviembre de 1903.

    Los panameños con sangre, dolor y lágrimas le pusimos término a la “perpetuidad canalera”.

    Están furiosos los que manejan a su antojo los millones de la ruta canalera.

    Están furiosos con el desentierro de los esqueletos de los asesinados por el régimen militar, los que hacen todo lo posible para cubrir con sus montañas de mentiras, traición y dolor esos hechos abominables. Los que quieren que seamos un país de castrados, aún el peso de la dictadura se siente por doquier.

    Ramón Fonseca Mora también está furioso pues aún no puede encontrar los restos de su amigo el sacerdote Héctor Gallegos, viven con furia las madres, esposas, hijos y amigos de los desaparecidos por ese corrupto régimen militar y civil que ensombreció la dignidad nacional.

    Con El Desenterrador, Ramón Fonseca Mora desentierra sus obsesiones, es un grito para que la tierra y el mar saquen a la luz los cuerpos ocultos de panameños decentes que lucharon por una sociedad más justa.

Perfil del autor.
    Ramón Fonseca Mora es un escritor que se renueva con cada nueva obra, es multitemático, siempre se supera en cada uno de sus diseños narrativos, es un innovador de estilos, nos prueba que la literatura no se improvisa, que requiere de muchas lecturas y de estudios permanentes.

    El Desenterrador pone al Panamá Literario en el ámbito mundial, Ramón Fonseca Mora es sin duda uno de los mejores narradores panameños de todos los tiempos.

    El Desenterrador es la expresión genuina del Panamá profundo que conceptualizaron Ángel Rubio y Carlos Manuel Gasteazoro desde la perspectiva del conocimiento real de nuestra geografía e historia y que Rodrigo Miró sintetiza en su Teoría de la Patria.

    Como oriundo de Taboga, me sentí halagado pues Ramón Fonseca hace de la “isla mágica” de Sinán y de Richard Brooks, el centro geográfico de su espectacular trama.

Referencia Bibliográfica.
Fonseca Mora, El Desenterrador/ Costa Rica: Alfaguara, 2007. 430p.

 Nota.  En mi libro Memoria de mis memorias incluyo el ensayo “Aproximación al Panamá literario” con comentarios del haber bibliográfico de Ramón Fonseca Mora, así como un anexo con distintos modelos de cómo se hace crítica literaria.

Memoria de mis memorias es una antología de cuatros ensayos:

“Don Amor y la Celestina”, análisis de dos clásicos de la literatura medieval  El libro del buen amor de Juan Ruiz y la Celestina de Fernando de Rojas.

 “Aproximación al Panamá literario contemporáneo”

 “La patria estudiantil panameña”, análisis histórico de las luchas de la juventud panameña y sobre todo un Homenaje a la Generación del 58 con sus hechos relevantes como la Operación Soberanía (2 de mayo 1958), los trágicos sucesos de Mayo con más de 30 muertos, la Marcha patriótica del 3 de noviembre a la Zona canalera de 1959, los sucesos de enero de 1964 y el levantamiento de Cerro Tute.

 En el último ensayo “SOY el Chagres. Matriz del devenir histórico de la nación panameña”, el río cuenta su historia, es el devenir de la nación panameña.

También recomiendo Los rostros del tiempo en su 3ª.ed. corregida y aumentada. Son ensayos históricos, filosóficos y sociales.

Hoy cuando el MEDUCA atenta contra el Panamá literario, histórico y cultural invito a cerrar filas con el Movimiento por el Rescate de la Identidad y Memoria Histórica.

sábado, 19 de mayo de 2012

Un día como hoy 19 de mayo


de 1913:

El Presidente Belisario Porras promulga el Decreto Nº 66 de mayo de 1913 por medio del cual se diseña la organización de la Policía Nacional, fijándole un sueldo de noventa Balboas. Esta medida da motivo para una tonada típica que se hace muy popular en la fecha:

“Muchacha no seas zoqueta,
cásate con policía,
que gana noventa pesos,
trabajando noche y día.”

sábado, 28 de enero de 2012

Dos poetas panameños nacidos en enero.

Ricardo Fábrega
(1905-1973)

Nació en Santiago de Veraguas, el 28 de Enero de 1905. Fue el antepenúltimo de los 13 hijos que tuvo el hogar formado por don Ricardo j. Fábrega y doña Hortensia Fábrega. Sus padres pertenecían a familias antiguas de la región, en donde habían vivido por generaciones.

Su esposa señalaba que su canción “Taboga” fue una improvisación que compuso en la misma isla de Taboga y que se la dedicó a ella. Él mismo afirmaba que de todas sus canciones era la obra que más le agradaba, al punto de que muchas veces al terminar de tocarla tenía los ojos llenos de lágrimas. El Distrito de Taboga distinguió a Ricardo Fábrega como "hijo predilecto" debido a esa composición musical.

Una de sus conocidas producciones es:

Taboga

En esta noche callada,
que mi tormento ahoga,
quiero cantarte Taboga,
viendo tu luna plateada.

Taboga, tierra de las flores,
tú eres mi inspiración.
Por ti sentí una pasión
que me llenó de amores.

Taboga, eres tú tan bella
que no te puedo olvidar
bajo tu manto de estrellas
quiero vivir y soñar.


Más información en: http://www.panamapoesia.com/pt55.htm

EDUARDO MADURO
(1901-1966)

Nació el 26 de enero de 1901. Fueron sus padres don Salomón L. Maduro y doña Esther Lindo de Maduro, correspondiéndole a Eduardo ser el tercero de siete hijos.

El dos de junio de 1959 Maduro fue condecorado por S.E. el Licenciado Miguel de J. Moreno Jr., Ministro de Relaciones Exteriores, con la Orden de Vasco Núñez de Balboa en el grado de Comendador, por su obra literaria y principalmente por la letra de la "Marcha Panamá", que tuvo y aún tiene gran difusión dentro y fuera del país.

Eduardo Maduro entregó su alma al Creador el ocho de julio de 1966 y en su tumba, como un sincero y perenne homenaje a su amor patrio, están grabadas en mármol estas palabras sublimes ya ligadas al corazón de todos los panameños: “Panamá, la patria mía”.

Y esta es la letra de la marcha que todos los panameños llevamos en el corazón:

Marcha Panamá

Panamá, la patria mía,
suelo grato, encantador!
Hoy te canto, Panamá, con alegría;
al mirarte así grandiosa,
cuando veo tu bandera
de precioso tricolor,
abrazarte con gran júbilo quisiera
expresándote mi amor.

Panamá del alma
de tus selvas he escuchado los rumores;
siempre gocé tu calma
y en tu cielo ví magníficos colores.

Panamá querida,
¡Oh permite que yo muera en tu regazo;
tuya será mi vida.
Sigue siendo libre, bella Panamá!


Más información en: http://www.panamapoesia.com/pt31.htm




viernes, 27 de enero de 2012

Un día como hoy, 27 de enero:

De 1949: En un acto sin precedentes, el ex presidente Enrique A. Jiménez acude a la Asamblea Nacional para rendir informe sobre su obra de gobierno y dar respuesta al cuestionamiento del Diputado Jorge Illueca.

De 1993: Victoria Figge, Presidenta de APEDE, señala que todas las cifras sobre el crecimiento económico en Panamá se estrellan frente al cuadro dramático que muestran “Las Villas de Miseria” en nuestro país.